Otro de los problemas comunes que tenemos a la hora de imprimir nuestras piezas en impresoras 3D es el problema de Oozing (también denominado Stringing en inglés). Este fenómeno aparece en forma de «hilitos»  o encordados entre diferentes partes de la impresión, y es causado por el goteo del filamento en el nozzle.

Al desplazarse de un punto a otro, el filamento que se encuentra en la punta del nozzle crea ese hilo que luego se deposita y pega en otra parte. Quedando de esta forma un hilo que conecta el punto inicial del desplazamiento con el final.

No es un problema tan grave como el del Warping en ABS, del cual hicimos un extenso artículo unos días atrás. Si no lo has leído te recomiendo que le eches un vistazo.

Pero si que hay que conocer la causa del Oozing y como solucionarlo, de lo contrario, tendremos que hacer post-procesado en todas nuestras piezas, con la consecuente pérdida de tiempo que ello conlleva.

En este artículo vamos a intentar enumerar los problemas y/o soluciones. Además veremos algunos consejos prácticos para poder evitarlo y dejar de temer por la integridad de nuestras piezas impresas.

 

1.- Retracción del filamento

Cuando una impresión precisa depositar filamento en dos lugares diferentes, o entre dos piezas distintas, se produce un desplazamiento en vacío sin extruir material. En este punto es donde aparece el problema de Oozing.

Probablemente la retracción del filamento será la solución más sencilla a tu problema. Es tan fácil como verificar que tienes activada la opción de retracción de filamento en el software que utilices (suele venir por defecto). Si no fuera así, actívala. Si por el contrario estuviera ya activada, deberás aumentar la distancia de retracción, ya que en principio no será la suficiente.

Tenemos que tener especial cuidado en no exceder demasiado esta distancia, de lo contrario podríamos producir atascos (sobre todo en impresoras tipo Bowden). Normalmente estas impresoras Bowden requieren de mayor longitud de retracción que las directas.

Lo mejor en este caso es ir probando hasta ajustar una distancia que funcione correctamente en tu impresora, ya que no hay una medida estándar que pueda ser apta para todas en general.

 

2.- Temperatura de extrusión (nozzle)

Reducir la temperatura de impresión del nozzle es otra buena idea. Obviamente a mayor temperatura, el material plástico será mas líquido y goteará mas fácilmente. La temperatura dependerá de varios factores, como el tipo de material, diferentes marcas, colores, etc.

Haz pruebas de impresión pequeñas, con variaciones de 10ºC entre prueba y prueba y así podrás comparar resultados y sacar tus propias conclusiones.

 

3.- Velocidad de desplazamiento

Otra opción existente es la de aumentar la velocidad de desplazamiento mientras nuestra impresora no esta extruyendo material (filamento). El cabezal se moverá mas rápidamente de un punto a otro, y reduciremos el riesgo (y cantidad) de material que pueda gotear durante ese desplazamiento. 200mm/s en principio sería una buena velocidad de desplazamiento en general.

No obstante, el problema de Oozing no suele dar tantos quebraderos de cabeza. Así que aplicando uno o varios de estos consejos, podrás reducirlo sin problema alguno, o incluso eliminarlo por completo.

 

 

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